Suicidarse sin dolor

El laboratorio de investigadores de Otringal ha descubierto una manera de suicidio indoloro perfecto. Los que tengan miedo de realizar esta práctica de acabar con la vida por miedo a lo que puedan sufrir o a que haya algún fallo y se queden pikis el resto de su existencia, están de enhorabuena.

Tenemos que suicidarnos en un espacio alto y cerrado. No tiene que haber ventilación porque queremos inundar levemente el lugar con CO2. Tiene que hacer mucho frío y debemos ir en ayunas. Nos disponemos a saltar al vacío desde una altura de cuatro o cinco plantas. Pero antes de hacerlo, debemos tomar cinco pastillas de somníferos y un trago de tequila.

Una vez en el aire, activaremos un dispositivo que hará que tras nosotros caiga un camión, para que cuando nos desmembremos en el suelo nos aplaste. Pero no aterrizaremos en el suelo, no, lo haremos sobre una piscina que contendrá una mezcla de agua, lejía y gasolina. Estará electrificada y en llamas. Hacia nosotros apuntará una jeringuilla que nos contagiará un surtido Nestlé de enfermedades: el SIDA, la gripe A, el síndrome del intestino irritable… Además, habrá un detector de movimientos para que cuando lleguemos a tocar la piscina una pistola nos dispare, una guillotina nos atraviese y una bomba nuclear explote. Por último, una gorda se comerá el polvo resultante.


Es una de mis canciones favoritas de Joaquín Sabina. En ella, el cantautor cuenta con maestría cómo un día en el que el diablo se puso de su parte, le atracaron. Pero al darse cuenta los atracadores de quién era, se lo llevaron por ahí de juerga, sin dejarle que pagara ni una ronda. Vivieron muchas aventuras nocturnas, hasta que llegó la hora de despedirse. Entonces hicieron un pacto: ellos le devolvían lo que le habían robado si él les componía una canción. Y he aquí la promesa:

Joaquín Sabina - Pacto entre caballeros

Pasa un tiempo, y Sabina ve en el periódico la foto de uno de los atracadores. Había asaltado el chalet de un millonario y cuando salió lo esperaba la Policía. Y aquí es cuando viene el gancho de la canción para los conciertos, donde se tiran un buen rato gritando “¡Policía! ¡Mucha, mucha!”. Temazo.

Ante esta increíble historia es imposible que uno no dude sobre su credibilidad. He estado investigando por mr. Google, pero no he sacado nada claro. En unas webs se desmiente totalmente el hecho, aunque en otras se explica que Sabina nunca llegó a confirmar la veracidad del asunto. Que ha señalado que hay una parte de la canción que sí es verdadera, pero no ha indicado cuál. Supongo que se referirá a que alguna vez le atracaron y viendo quién era le devolvieron el dinero.


Zelda

Un fan de la saga “The Legend of Zelda” es el creador de esta impresionante imagen, que bien podría pasar por auténtica. El autor, Ryu-Gi, se ha currado una docena de imágenes como la que mostramos, valiéndose del Garry’s Mod, un programa de ordenador que permite modificar el aspecto de un videojuego, manipular objetos y experimentar con la física. (Aquí tenéis otro ejemplo con Mario contra Luigi.)

Su propósito era reflejar el “Zelda” de sus sueños, conservando toda su esencia: unas ciudades soleadas y alegres; las mazmorras, de lo más oscuras y aterradoras; un Link adulto y carismático.

Podéis ver la galería completa en Vida Extra.


Arrepentimiento

Ya me planteé una vez que no había sido tan buena idea. Ahora sé seguro que fue una decisión equivocada. Comprar un dominio está bien; pero ahora tengo que marearme para actualizar WordPress, cambiar la plantilla, instalar los plugins… todo un lío que con Blogger haría en una hora. Pero lo hecho, hecho está. Tan sólo digo que para contar tus cosas al mundo no hace falta gastarse una pasta. Si ya ni me acuerdo de cómo funciona el FireFTP


El mundo de los blogs no da más de sí. Hemos llegado casi a los límites de la inventiva blogueril. Actualmente ya es muy difícil que nos interesemos por bitácoras que no sean especializadas o la bizarra de turno. De vez en cuando descubrimos algo nuevo, algo que nos enciende la sonrisa por su ingenio, por su originalidad, por su novedad. Y decimos “mmmm… esto tiene buena pinta”, y lo añadimos al carro del lector de feeds.

A lo que iba, joder. Ah, sí. Que ya está todo inventado. Que hasta que el mundo de los medios de comunicación no sufra una nueva revolución, el tablero de juego ya está ganado. Lejos de eso, yo tengo cosas nuevas que decir, para gusto o disgusto de la reina. O no. Quizás se me ha ido la cabeza después del examen de cuatro horas que he tenido esta mañana. Frigorífico.

Estoy preparando mi vuelta a las arenas. Hay seiscientos comentarios pendientes de moderación y nuevas veriones de WordPress expectantes por ser descubiertas. En cuanto me acuerde de cuáles eran mi nombre de usuario y contraseña, seguiré dando caña. No estaré a la altura de antes, pero soy un bocazas.

Gracias por haber estado esperando y perdón por mearme fuera de la tapa.


Los famosos mosqueperros

Esta es la historia de cómo me di cuenta de que la popular serie de dibujos de nuestra infancia se llamaba D’Artacan y los tres mosqueperros, y no los tres mosqueteros (con “t”). Tiempo ha íbamos un amigo y yo en bici, cuando de repente pasamos junto a una valla, tras la cual había un perro muy fiero. Empapando nuestros oídos de su melódico ladrido, pudimos comprobar que este perro entonaba perfectamente la canción de D’Artacan. Así pues, después de superar aquel hecho tan sorprendente, comencé a cantar la canción al compás de nuestro cánido amigo: “eran uno, dos y tres, los famosos mosqueteros…” Entonces mi amigo me llamó la atención, diciendo que no era “mosqueteros”, sino “mosqueperros”. No me lo creía. Así que cuando más tarde llegué a mi casa lo comprobé en YouTube y así fue como lo supe.


guybrush vs quevedo (Por Pziko.)


Siglos XVI y XVII, mu rápidos

Carlos I/V (1500-1558): 1. Dominios; 2. Comunidades y Germanías; 3. Política: a) Sistema polisinodial (Consejos), b) Poder monárquico, c) Admin. territorial (virreyes, Gobernador General, Cortes, justicia), d) Admin. local; 4. Sociedad y economía: a) Mercantilismo, b) Política financiera, c) Gastos y déficit fiscal; 5. Política exterior (3 etapas).

Felipe II (1527-1598): 1. Dominios; 2. Política int.: a) Hegemonía Casa de Austria, b) Autoritarismo (alteraciones de Aragón), c) Ortodoxia católica, d) Rebelión de los moriscos; 3. Política ext.: a) Francia - San Quintín - Tratado de Cateau-Cambrésis, b) Países Bajos - calvinistas - independencia, c) Turquía - Liga Santa, d) Inglaterra.

Felipe III (1598-1621): 1. Privanzas y corrupción; 2. Hegemonía Casa de Austria - matrimonios; 3. Pacifismo; 4. Expulsión moriscos - crisis.

Felipe IV (1621-1665): 1. Privanza; 2. Guerra de los Treinta Años (1618-48): a) Origen Alemania - Fernando II vs. príncipes protestantes, b) Lucha europea por la hegemonía; c) c.1 éxitos Casa de Austria c.2 fracasos Casa de Austria (Rocroi, 1643) c.3 Paz Westfalia: Independencia Países Bajos y hegemonía de Francia, d) Continúa la guerra vs. Francia - Paz de los Pirineos (1659); 3. Política ext: (oposición Aragón) Erarios, unión de reinos, Unión de Armas; 4. Crisis 1640 y rebeliones (independencia Portugal).

Carlos II (1665-1700): 1. Agotamiento de España; 2. Política ext.: a) Guerra con Francia, b) Guerra de Sucesión - Felipe de Anjou.

Crisis S.XVII: 1. Demografía (epidemias, expulsión moriscos, emigraciones, guerras); 2. Sociedad (más nobles y eclesiásticos); 3. Economía (agricultura, artesanía, americanos, metales preciosos); 4. Política económica y fiscal: a) Bancarrotas, b) Impuestos - vellón (inflación) - ventas de títulos, c) Devaluación 75% vellón - estabilización posterior; 5. Recuperación.


El arte hecho chiste

—He adquirido un cuadro expresionista abstracto para colgarlo en el salón. Es de un pintor muy famoso, me ha costado un ojo de la cara.

—¿Qué es, un Kandinsky?

—No, es un Pollock.

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(Aclaración: lo que hay dentro del cuadro se supone que es un pollo.)


Pacto de sangre

pacto de sangre

Tras el éxito de El cartero siempre llama dos veces, una de las siguientes novelas que publicó James M. Cain fue Pacto de Sangre (Double Indemnity, 1943), una historia de asesinato, pasión y traición. Walter Huff, un experto corredor de seguros, trama*, junto con Phyllis Nirdlinger, asesinar al marido de ésta para cobrar su ostentoso seguro de 50,000$ y poder estar juntos. Todo sale perfectamente bien (el asesinato está basado en uno real), hasta que el miedo, la desesperación y los sentimientos lo lían todo. Un pedazo culebrón que no tarda más de un día en leerse.

* Hablando de tramar, ¿qué tramáis, morenos?