El salto del tejado a la piscina

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Existen muchos modos de decirles a nuestros hijos lo que deben o no deben hacer, pero, sin duda, ninguno tan eficaz como poner en práctica aquello que se predica. Es un proceso a largo plazo, porque los niños necesitan tiempo para comprender y asimilar cada actuación nuestra, pero dará excelentes resultados. No olvidemos que ellos nos observan constantemente y «toman nota». No está de más que, de vez en cuando, reflexionemos sobre nuestras reacciones y el modo de encarar los problemas. Los niños imitan los comportamientos de sus mayores, tanto los positivos como los negativos, por eso, delante de ellos, hay que poner especial cuidado en lo que se dice y cómo se dice. [Leer más en ACI Prensa]

Hoy, un vídeo que nos presenta una duda paradigmática moral: ¿Se puede saber qué clase de padres consienten que su hijo salte desde un tejado dando una voltereta a una piscina? Es que no logro comprenderlo.

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8 comentarios

  1. ¿Por qué supones que les ha pedido permiso a los padres?

    Lo que no se puede negar es que este chaval tiene dos cojones como dos sandías. Además de poco cerebro o demasiada confianza en sí mismo.

  2. Les halla pedido permiso o no, eso no se consiente, ni aún siendo sus amigos xD

    Cuando cae a la piscina, ¿por qué le aplauden? ¿Por no haber muerto?

  3. Lo peor es que seguro que los padres están todos contentos e ilusionados por mostrarle al mundo de lo que es capaz su hijo…

    Aunque hay que aceptar que el chaval tiene bastante valor xD

  4. Vengo a preguntar cual de los requesitos cumplo para estar en tu blogrol pero sea el que sea, gracias

  5. Para ir haciendo méritos para el requisito 2 solo añadiré que siempre escribo requisitos como «requesitos», supongo que será un trauma infantil con los requesones.
    Aprovecho para hacerme Feedoso del morro.
    Suerte

  6. Puff, si yo veo hacer eso a mi hijo, me muero en ese mismo instante. Tienes toda la razón en que su comportamiento es una consecuencia del nuestro. El problema es como son algunos padres. Tengo un caso muy cercano. Unos padres egoistas y que no les importa hacer daño a nadie mientras saquen «tajada» de ello. Te puedes imaginar como es el niño que tienen (14 años). Un pequeño Hitler. Y ellos tan orgullosos. Es verdaderamente penoso. Y es muy, muy cercano.

    Besos.

  7. A mi lo que me intriga es saber qué le pasaba por la cabeza cuando lo intentó por primera vez…

    Es decir, se ve que la vez que le grabaron en vídeo ya lo había hecho varias veces y sabía que le salía bien (si no, no se le hubiese ocurrido que le grabasen).

    No puedo evitar imaginándomelo cayendo de cabeza, o dando con su espalda en el borde de la piscina.

    Maldito loco…