La hamburguesería que fastidió el día de mi cumpleaños

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hamburguesa enferma

Era el día de mi decimoctavo cumpleaños. Todos los amigos habíamos quedado para cenar en una conocida hamburguesería de mi localidad. Con los nervios, llegaba el último, pero cuál fue mi sorpresa, que cuando me planté en la hamburguesería todos mis amigos estaban esperando en la puerta de brazos cruzados.

—Está todo lleno. No nos dejan cenar hasta que no se desocupen las mesas.

Qué raro…  una hora antes había llamado y había confirmado la reserva. Decidí entrar para aclarar las cosas. La dueña del establecimiento me reconoció en cuanto la llamé (yo era cliente habitual) y me atendió.

—¡Hola cariñoooooooo!

No me apetecían sus bromas.

—Resulta que hemos hecho una reserva para cenar aquí a las diez para celebrar un cumpleaños, nos habían dicho que sí pero ahora nos dicen que nos esperemos a que se desalojen las mesas.

—¿Cuántos sois?

—Unos diez…

—Pero es que cariño, no podemos tener mesas vacías.

—Pues me podríais haber dicho por teléfono que no nos ibais a hacer la reserva, que nosotros hemos estado aquí puntuales y ahora no tenemos dónde cenar.

A partir de este momento empezó a volverse más y más loca. En cuanto pudo, llamó a dos compañeros suyos para respaldarla. Nosotros ya no teníamos intención de quedarnos a cenar allí, no íbamos a esperar la hora y pico que ellos estimaban para atendernos, pero no iba a consentir que me tomaran el pelo de esa forma. Al final, acabó gritando.

—¿Pero será posible? ¡Yo he tenido aquí muchos cumpleaños y nunca he tenido problemas con jóvenes!

En esos momentos los clientes se giraban para averiguar qué estaba pasando. Yo me sentía infravalorado. Sentía eso que pensaba la gente: “ya están aquí unos adolescentes armando jaleo y no dejándonos cenar tranquilos”. Así que me metí en mi papel e intenté dar toda la credibilidad posible a mi enfado. Se lo intenté explicar serio, con los mejores modales.

—Vamos a ver, nosotros queríamos celebrar un cumpleaños, os hemos llamado y vosotros nos habíais hecho una reserva a las diez. Yo sólo digo que la próxima vez, si hacemos una reserva y no podéis hacerla nos lo digáis, porque si no nos hacéis perder el tiempo.

Seguía sin entenderlo y a mí cada vez me entraban más ganas de explotar, de irme de allí y de cenar en otro sitio donde por lo menos nos trataran con un mínimo de sentido común. Solté mis últimas palabras a uno de sus compañeros; ella no pudo soportar tanta presión y me dejó con él. Hubiera bastado una pequeña disculpa para no haber perdido un cliente. Pero no les entraba en la cabeza.

—A ver, que yo entiendo que queráis tener las mesas llenas todo el rato. Que sí, que lo entiendo. Pero cuando llame por teléfono para reservar, en vez de decirme que vale, dime que no, que no hacéis reservas y que vengamos a la hora en la que se desocupan las mesas.

Como si hablara con una pared. Al final me harté de que me gritaran y de que no quisieran escucharme y me fui. No escupí, no di portazos. Gané la batalla marchándome educadamente como un caballero. Ni siquiera perdí los estribos cuando, estando en la calle, decidiendo dónde ir a cenar, uno de los empleados salió de la hamburguesería y dijo:

—Pero entonces, ¿no os vais a esperar a que se vaya la gente?

—No.

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8 comentarios

  1. Jajajaja. Lo sigo diciendo…falto un cocktel…y no para bebernoslo.
    La verdad es que ese día estuvieron muy estupidos(no me gusta usar esta palabra), sobre todo porque yo habia ido a las 6 (a saber a que) y también le habia dicho lo de la reserva y tambien me dijo que si que valia, que vinieramos xd

  2. No sé cómo se lo montan pero siempre hay mogollón de gente esperando para comer, para pagar, para llevarse la comida a casa, para coger mesa… La última vez que fui estuve más de una hora esperando unas tristes patatas y un sandwich. Creo que se emocionaron poniendo mesas. Pero no me lo explico, porque son 2000000 camareros/cocineros…
    Y joder, las reservas son esos, te guardan una mesa CUANDO SE VACÍA justo para eso, para que no tengas que esperarte allí a que se vayan XD

  3. Dos correcciones:

    – No era necesario que pusieras rubia, pechugona etc, con el «hola cariñoooo» se entendía perfectamente quien es xD (y bueno, con decir hamburguesería también) jaja.

    – Ella es la jefa del local. No tiene jefes. Los otros son trabajadores, una es su hija, otro su hermano, etc. Pero ella es la que manda y la que parte la pana.

    Muack

    pd: Es verídica?

  4. Fue bastante penoso por su parte. (Creo que todo fue debido a la gran cantidad de silicona que llevaba la tía en las tetas, no le llegaba el riego sanguíneo, se perdía en esa inmensidad xDD).
    Pero realmente, la que sale perdiendo es ella porque la fama ya la ha cogido.
    En fin, que el TJ está igual de bueno (y el mejicano más)y por lo menos no pagamos sus operaciones de cirujía. :D

  5. Jajaja nene lo siento por leerlo con retraso pero no tenía internet… aainssss… es cierto, yo antes iba mogollón y he llegado a estar dos horas y media esperando mesa, y el resto de veces que he ido una media de 45 mintuos-1 hora. Y luego para que te saquen la comida que has pedido… hay veces que te la sacan más o menos rápido pero otras veces… pufff, en fin, al final no lo pasamos mal en el TJ XDDDD

  6. Menudo día!! ese tipo de gente me saca de mis casillas!! Pero yo no soy tan educada como tú, tus actos dicen mucho de ti gatito…
    Me gusta tu web
    PD: ¡Quiero cotilleos!