If you think badly, you will succeed

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Algunas obras de arte religioso del Barroco son fieles reflejos de experiencias místicas. Si no que se lo digan a Santa Teresa, que expresó lo siguiente cuando vio su magistral escultura en éxtasis:

"Un día se me apareció un ángel singularmente hermoso. En sus manos vi una larga lanza de oro, y al final del hierro me parecía tener un poco de fuego. Ésta, así me pareció, me la clavó en el corazón algunas veces, y me llegaba a las entrañas. Al sacarla, me parecía que las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada de un gran amor a Dios. El dolor era tan fuerte que me hacia lanzar gemidos, mas esta pena excesiva estaba tan sobrepasada por la dulzura que no deseaba que terminara. Ninguna alegría de la vida puede proporcionar mayor satisfacción. El alma no se contenta ahora con nada menos que con Dios. El dolor no es corporal sino espiritual, aunque el cuerpo tiene su parte en él. Es un intercambio amoroso tan dulce el que ahora tiene lugar entre el alma y Dios, que le pido a Dios en su bondad que haga experimentarlo a cualquiera que pueda pensar que miento…"

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