Huelga: Proceso de Bolonia

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Me ha costado un poco, pero al final he encontrado el documento:

Estoy decepcionado. Como sabréis, hoy se ha efectuado una segunda manifestación en oposición al Proceso de Bolonia. Yo estaba desde el principio en contra de esta huelga de pacotilla, y mis motivos tengo: personalmente, Bolonia no me va a perjudicar en mi futura vida académica y laboral; no me gusta que me represente un “sindicato” que se siente orgulloso de su partidismo político (según mi criterio, una organización estudiantil debería ser lo más imparcial, liberal y transparente posible); y me parece bien que se quiera implantar un sistema educacional más rígido y común a toda Europa. Todo individuo es libre de pensar, opinar o expresar. Por eso hoy he ido al instituto.

Modificar el sistema de educación de nuestro país no está en manos de los estudiantes; es una lección que he aprendido después de reivindicar y reflexionar por mi propia cuenta con respecto a elementos que se podrían sustituir o mejorar. Eso sí, si alguien pretende transformar el procedimiento actual, lo debe meditar con conocimiento, aferrándose siempre a la idea de que el cambio debe realizarse para ir a mejor. Y la palabra “mejoría” no implica estrictamente el término “comodidad”. Esta dilucidación me sirve para reafirmar mi postura respecto a la huelga. No obstante, felicito a los que han asistido a la manifestación con verdadera intención de cambiar las cosas, y han soportado todas las horas de frío que ha subsistido.

Lo que me irrita realmente, lo que me ha movido a escribir este artículo, es el hecho de que muchas personas hayan acudido a la protesta nada más que para saltarse las clases. Mucha gente no entiende qué es una huelga ni qué implica. Es un derecho constitucional que tiene el “fin de reivindicar ciertas condiciones o manifestar una protesta”. Literalmente, algunos compañeros me han llegado a decir, entre otras, las siguientes barbaridades:

· He ido, más que nada por perder clase (risa).

· Sí, voy a ir. Sí, más o menos sé de qué va. Lo de que van a endurecer la Selectividad, ¿no?

· ¿Cuántos os vais a quedar en clase? ¿Cuatro? Mejor, así no adelantamos materia.

· Tú nada más te quedas en clase porque se queda tu amigo.

· Menudas tres horas de siesta me voy a pegar, calentico en el sofá.

· Deberías haberte venido… ¡ha estado súper guay!

En fin, sólo espero que la próxima vez que haya que reclamar algo, los asistentes se informen debidamente. Leer únicamente los panfletos manipulados que los del “sindicato” han mal-repartido por ahí tampoco vale. Hay que avisparse más, recopilar más datos, más información, no dejarse llevar por las masas ni por primeras impresiones, y sobretodo, pensar en nuestro propio futuro.

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4 comentarios

  1. Eso pasa en todos lados, lamentablemente.
    Hace un tiempo aqui en Chile se vivio el mismo panorama. Estudiantes manifestados, que luchaban por causas ‘justas’ y que segun los ‘lideres’ del movimiento eran totalmente alcanzables. El problema fue que de todo el cuerpo estudiantil movilizado (a lo largo del país), eran muy pocos los que de verdad conocian las causas del paro y que se manifestaban por ello. El resto solo iban a perder clases, y esto en el mejor de los casos, por que tambien hubo mucha delincuencia y mucha destruccion, ocasionada por los demas estudiantes que ‘defendian causas justas’.

    Por esa razon no me uni al movimiento en su tiempo.

  2. aparte del espaguetis con salsa/sin salsa, que hace una manifestacion de estudiantes conovocada un domingo, y encima en navidades? xD
    Por ciertom, feliz año y esas cosas tandro :P

  3. No, es un artículo que mandé hace ya un tiempo a un periódico (pero dije que lo publicaría aquí). Feliz año igualmente. :)

  4. Deberías haber puesto la aclaración anterior en el propio post, porque yo te iba a preguntar lo mismo.

    Feliz año nuevo.