Declaración internacional

Google+ Pinterest LinkedIn Tumblr +


Estoy harto de oír la típica frase extranjera: «¡Oh! ¡España bonita! ¡Paella, flamenco, toros! ¡Olé!» ¡Pues vaya! ¿Qué pasa? ¿Que los españoles no sabemos hacer otra cosa que comer paella, bailar flamenco y ver los toros? Anda que ya os vale… Yo cuando voy a Inglaterra no me paso el día pensando en que todos los ingleses beben té, y cuando voy a Italia veo a más de una persona trabajando en un oficio que no sea pizzero ni cocinero de espaguetis.
Pero ellos nos tienen manía. Creen que nosotros solo sabemos decir «olé». Por cierto, ¿qué narices es olé? No tengo ni idea, a mí a lo único que me suena es a los cómics de Mortadelo y Filemón.
¿A dónde quiero llegar con todo esto? Pues a hacer una declaración internacional:

Señores forasteros:
Les comunico yo, TANDRO, español de nacimiento:
-Que en el Estado de España tenemos una selección de alimentos muy variados y completísimos en vitaminas. De hecho nosotros somos los principales poseedores de los alimentos que se incluyen en la dieta Mediterránea. Comemos paella de vez en cuando, pero sin pasarnos, y si no, que se lo pregunten a los gallegos, que muy paelleros no se les ve.
-Que en las discotecas de mi país se hace de todo menos bailar flamenco (al menos en las que yo conozco). Es cierto que el flamenco es muy popular en España, pero yo, por ejemplo, no tengo ni idea de bailarlo, y no me atrae excesivamente.
-Que los ciudadanos españoles solemos tener más de una afición: salir con los amigos, ver la tele, leer o pintar, no tenemos por qué estar el santo día viendo corridas de toros. Añado además que yo no tengo ni idea sobre el mundo taurino.
-Que cuando digan «olé» pensaremos que están hablando de los cómics de Mortadelo y Filemón.
Espero que ahora comprendan que España es un país como el de ustedes. Un saludo.

Y ahora me marcho que tengo que empezar a cocinar la paella para mañana.

Share.

1 comentario

  1. Estoy completamente de acuerdo. Ahora pasa menos, pero cuando yo era pequeña (allá por la prehistoria) y mis padres me sacaban al extranjero, llegabamos a las fronteras, veian el pasaporte y decían: ¡España, torerooooooooo! Ya entonces, me repateaba, pues fijate ahora.

    Besotes y doy a la teclita del voto.