Lo de anoche fue una gran noche. No me lo había pasado tan bien en meses. Fui a recoger los premios del concurso de fotografía matemática y del concurso de relatos, y después me quedé a ver la exposición de los trabajos de Comunicación Audiovisual de Bachillerato. Como en los Premios Meninas nos comimos los mocos, anoche estábamos revolucionados: vítores, abrazos, risas, besos, aplausos… fueron los ingredientes que condimentaron aquella divertidísima fiesta.

La felicidad culminó al final de la ceremonia, donde muchos compañeros y conocidos se acercaron para felicitarme (sobretodo por aquél vídeo, “Furia”, que me trajo jaqueca y afonía al instante de grabarlo). La velada fue perfecta. Asistieron todos mis amigos, compañeros de clase, profesores, familiares, y alguna que otra inesperada visita que me alegró el día.

Y es que lo importante no es ganar, sino pasárselo bien. Me alegro de haber aprendido la lección.