Una cosa que me da mucha rabia es que se aprovechen del trabajo de uno. No puedo soportar eso. Al parecer, los que practican el aprovechamiento son seres que existen desde antes de nacer Julio César, y se han retratado burlescamente en novelas y fábulas, como la de “La Cigarra y la Hormiga”.

Por existir, existen hasta en la Blogosfera. Y si no, que se lo pregunten a René, que ha sido testigo de un robo de contenido en su propia casa. ¿Qué haríais vosotros si os pasara algo parecido?