Normalmente no hay un término medio: o te gusta Mr. Bean, o no te gusta. Fui a ver su última película y definitiva, puesto que después de ésta, el actor, Rowan Atkinson, afirmó que no volvería a interpretar el papel del inglés despistado.
La película, cuyo nombre es el título de esta entrada, está muy bien rodada y ensayada, y muestra al espectador un gag detrás de otro. Trata de que Mr. Bean gana un concurso en una subasta, y como premio le regalan unas vacaciones pagadas en la playa de Cannes. Pero mientras espera al tren en París, las cosas se le complican, como siempre, y tiene la importante misión de reunir a un niño perdido con su padre. [Trailer]
A mí me gusto mucho, y no dudaría en volverla a ver si tuviera la ocasión. Así que, recomendada queda.