Os dije hace varios meses, en la entrada de Neverwinter Nights 2, que algún día hablaría de Baldur’s Gate, y como yo soy un hombre de palabra, ahora os toca aguantaros y leer este homenaje que le brindo a este magnífico juego.

Baldur’s Gate es un juego de rol, quizás el mejor dentro de esa categoría, basado en las reglas de AD&D y desarrollado por BioWare.
Puerta de Baldur es el nombre de la ciudad costera ficticia de los Reinos Olvidados ubicada en en el norte del río Chiontar, al sur de Aguas Profundas y al norte de Amn. Ella es la clave del desarrollo del juego.
Una de las cosas que más embellecen su jugabilidad es la amplitud de su historia y sus numerosas misiones secundarias; pero lo que hace realmente famoso al juego es su libertad para hacer lo que te plazca, tanto bueno como malo, y la capacidad del resto de personajes para responder conforme a lo que has hecho. Por lo tanto, si donamos dinero a la iglesia de Pelor, el dios del bien, seremos bendecidos por sus clérigos; no obstante, si atacamos a uno de los monjes de esa iglesia, la ira de Pelor caerá sobre nosotros.
Antes de empezar a jugar, lo primero que hay que hacer es elegir a tu personaje. Puedes escoger su sexo, raza, clase, alineamiento, nombre, apariencia y demás características. Después puedes crear un grupo de hasta seis personajes (el creado por tí más cinco del juego).
El mejor Baldur sin duda es el segundo, mucho más elaborado que el primero, y su expansión, Throne of Bhaal. A continuación os dejo con el fabuloso vídeo introductorio de éste, que además de hacernos una presentación de lo que estamos a punto de jugar, nos hace un pequeño resumen de lo que fue Baldur’s Gate (1).

Dedicado a mi amigo Gerjo.