El rico y el pobre
Escrito por TandroOct 2
El multimillonario se encontraba paseando por el parque. Cuando tornaba de retirada, se cruzó con un vagabundo ebrio que porfiaba a su dios y reía histéricamente. El multimillonario le reprochó, buscando las más adecuadas palabras pudientes:
—Señor: hiede usté a sucio, hiede usté a flor.
Por la noche el vagabundo se revolvía en sueños, resonando en su cabeza la frase que le habían sentenciado. “Señor: hiede usté a sucio, hiede usté a flor.” “No olería a sucio si tuviera donde regarme. No olería a flor si en un ara pudiera enlazarme.”


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