Para recuperar su yelmo del Sueño, Morfeo reta a un demonio a un juego que consiste en nombrar una cosa, y el oponente tiene que nombrar otra que pueda derrotar a la primera, y así sucesivamente, hasta que uno de los dos se quede en blanco o no pueda seguir. Si gana, Morfeo recuperará lo que es suyo; si pierde, sufrirá castigo eterno en el infierno.

- Demonio: Muy bien. Yo muevo primero… Soy un lobo solitario, merodeador, asesino.
- Sueño: Soy un cazador, a caballo, caza lobos.
- Demonio: Soy un tábano, enemigo de caballos y cazadores.
- Sueño: Soy una araña de ocho patas, comemoscas.
- Demonio: Soy una serpiente, devora arañas, venenosa.
- Sueño: Soy un buey, pesado, aplasta serpientes.
- Demonio: Soy un antrax, bacteria destruye vidas.
- Sueño: Soy un mundo en el espacio, dador de vida.
- Demonio: Soy una nova que explota… quemando mundos.
- Sueño: Soy el Universo… abarco las cosas, abrazo la vida.
- Demonio: Soy la antivida, la bestia del juicio. Soy la oscuridad al fin de todo. Fin de universos, dioses, mundos… de todo. ¿Y qué serás tú, soñador?

laesperanza

La esperanza.”

A lo que el demonio responde:

laesperanza2

[Extracto de The Sandman: Preludios y Nocturnos, de Neil Gaiman]

Por cierto, es divertido jugar a este juego con los amigos (cuando se está aburrido y no se tiene otra cosa que hacer…).